martes, 1 de enero de 2013

Capitulo 3.


Tras haberle confesado lo que empezaba a sentir por Luca a Ari, Carolina se sentía mucho mejor. A parte de que su amiga le podría ayudar, y aconsejar sobre como llamar la atención de Luca, también se sentía así por poder contar con Ari, sin duda este iba a ser un verano para recordar, lo que Carolina no sabe es que en unos días, lo que empezará a sentir por ese chico será tan fuerte, que no será capaz de controlarlo ni de poner limites.

- ¿Que horas son estas de subir a comer? - Pregunta la madre de Carolina algo enfadada.
- Las cuatro. ¿No tienes reloj o que? - Le contesta Carolina en tono irónico. - Esta es Ari, y va a comer con nosotros, la acabo de conocer pero es de confianza.

Las chicas entran a la habitación de Carolina, y se asoman a la ventana. ¿Cual era el piso de los chicos? No lo saben, se les había olvidado preguntar.
- Chicas, a comer. - Dice el padre de Carolina sin entrar a la habitación.
-Tenemos que comer rápido, a ver si se van a ir sin nosotras. - Dice Ari angustiada.
-No te preocupes, comemos en diez minutos.

Las chicas avanzan por el pasillo del apartamento, la verdad es que no es muy grande. Al entrar, un pasillo amplio, a la derecha una habitación y a la izquierda otra. Todo recto se ve el salón, es muy bonito la verdad, y esta decorado con mucho gusto. A la derecha un baño, no muy amplio decorado con azulejos verde turquesa, y mas adelante la cocina, donde el padre de Carolina se tiraba horas y horas cocinando, no cabía duda de que le encantaba la cocina.
Se sentaron en la mesa, solo iban a comer ellas dos pues los padres de Carolina, ya habían comido antes.
Comieron tan deprisa, que Ari se atraganto pero no fue nada grave.
- ¿Se puede saber por que coméis tan deprisa? - Pregunta la madre de Carolina en tono sospechoso.
- Mama, hemos quedado y como tú comprenderás no queremos llegar tarde, además, ya hemos acabado, ¿Verdad Ari?

Ari la mira fijamente y asiente con la cabeza casi sin escuchar lo que le había dicho, ella también estaba muy feliz de haber echo una amiga como ella, solo había un problema; Carolina vivía en Valencia, y ella en Barcelona. Le gustaba tener tanta confianza con una buena amiga, ya que en su instituto nunca la habían tratado bien, siempre la habían ignorado, insultado, incluso en algunas ocasiones le dieron un par de tortas. Pero a medida que fue creciendo, fue evolucionando, no solo como persona, si no también en su belleza. En muy poco tiempo había dado un cambio radical, ya no parecía la de antes, ahora ella estaba agusto al mirarse frente al espejo, y también al subirse a la báscula.
- Si, podemos irnos ya. No me gustaría hacer esperar a nuestros nuevos amigos. - Dice Ari.

Las chicas caminan hacia la habitación de Carolina, donde antes habían dejado sus capazos, sus toallas, sus gafas de sol, y sus blackberrys. Cuando Carolina agarra su blackberry blanca se da cuenta de que tiene un Whattsapp, ¿A estas horas? Sus amigos con lo fiesteros que son estarían durmiendo, ya que se apuntaban a un bombardeo si hacia falta. Pero no, no era de ninguno de ellos. Abrió la aplicación, y vio su nombre. "Luca Playa". El corazón le dio un vuelco. Se sentó en su cama, Ari la observaba con cierta rareza, ¿Que le pasaba? ¿Por que ponía esa cara mientras se sentaba en la cama poco a poco?
Carolina, en su mundo, estaba muy extrañada, así que lo abrió y empezó a leer.

No se me da bien mentir, ni ocultar las cosas que voy sintiendo. No se hacerlo, lo siento. No me queda mas remedio que decirlo, me gustas.

¿Acaba de leer lo que ella cree que acaba de leer? No es posible, lo vuelve a leer una, otra, otra y otra vez. Se da cuenta de que Ari la mira extrañada, pero prefiere no confesarle nada a su amiga, ya que igual el chico se sentiría incomodo. No puede creerlo, le ha dicho que le gusta. ¡A ella! Esta en las nubes, se ha puesto tan fría, que prefiere ponerse unos shorts con su camiseta de estados unidos que compro en Pull and Bear. 
- ¿Estas bien, Carolina? - Pregunta Ari algo asustada.
- Si, si, no es nada. Una amiga, que me ha contado un cotilleo de los gordos. - Responde Carolina algo insegura, por si su nueva amiga descubría que mentía.
- Esta bien, entonces, podemos irnos.

Las chicas caminan silenciosas por el portal uno del edificio "vista alegre" un olor a limpio inunda toda la escalera, y el ascensor. Huele tan bien, a Carolina le recuerda a el año pasado, cuando en ese mismo portal se dio su primer beso de amor con ese chico que tanto le gustaba. Pero ese chico no resulto ser lo que era, ella estaba perdidamente enamorada, llevaba enamorada de el dos largos años, y el se la jugó, como su anterior novio, Mikel. Desde entonces, su confianza en los chicos había disminuido tanto, que ya no estaba segura de encontrar a alguien para ella. Tenia miedo de lo que estaba empezando a sentir por Luca, pero por otra parte... el chico le había confesado que le gustaba, ella no se había atrevido a responder, y ahora, en unos minutos le iba a tener delante, ¿Que tenia que hacer? ¿Tenia que actuar como si no hubiera leído el Whattsapp? No sabia que decir, lo único que era seguro en ese instante, era que no quería dejar pasar esa oportunidad, ese amor de verano.

- ¿Piensas que debería dar el paso y confesarle a Asier lo que estoy empezando a sentir por el? - Pregunta Ari en busca de consejo de su amiga.
- Yo creo que no, en mi opinión debes esperar almenos un día e intentar acercarte a el. No querrás que piense que eres una fresca, ¿No?
- Para nada.
Las palabras de su amiga la habían echo reflexionar, estaba claro que no podía lanzarse, pero Ari tenia miedo de no poder estar con ese chico. Es un chulo, un prepotente, es el imbécil mas grande que ha conocido en toda su vida, pero tiene algo. Algo que le hace especial, algo que, aunque ella no tenga claro lo que es, pronto descubrirá.
- Planta cero. - Dice la voz dulce femenina del ascensor. Los nervios de Carolina cada vez eran mas fuertes, las dos caminan con paso firme, cruzan la portería y allí están. Diez minutos antes de lo previsto. 

- ¡Hola! ¿Llevais mucho esperando?- Pregunta Carolina, como si nada hubiera ocurrido.
Observa a Luca, es tan guapo... Cuando le mira siente ese cosquilleo en la tripa que ahora le da por sentir a mucha gente, ella cree que el amor solo sirve para sufrir. Pero esta apunto de darse cuenta de que no, que el amor también es disfrutar, reír, y divertirse.
- No, tan solo cinco minutos, Vicky y Raul ya bajan. - Afirma Luca, algo nervioso.

En ese instante aparecen Vicky y Raul, ya están todos. Caminan juntos hacia la playa de Sitges, "juntos pero separados" como decía Asier. Cada uno iba a su bola, las chicas por un lado, los chicos por otro.
- Y bueno chicas, ¿Que tal todo? - Pregunta Vicky algo insegura, ya que aun no había podido charlar lo suficiente con esas chicas, pero les parecía unas chicas muy simpáticas y agradables.
- Bien, mira, abrasadas. - Contesta Ari en tono irónico.
- No me quejo, he encontrado unos buenos amigos.- Responde Carolina muy contenta.
Los chicos, sin embargo, hablan de otras cosas.
- ¿Tio Vicky es tu novia? esta buenísima joder. - Pregunta Asier.
- No, es mi mejor amiga. Se que es muy guapa, pero no le faltes el respeto. - Responde Raul algo enfadado por el comentario de su amigo Asier.
- Vale, vale, tranquilo. Lo siento. - Responde Asier para arreglarlo. No quería malos rollos cuando acababan de empezar sus vacaciones. Es un chico rebelde, pero nadie sabe por que. Cuando tenia ocho años, su padre murió en un accidente de avión. Y desde entonces, su madre estuvo con otros hombres, y eso a el nunca le gusto. Solo se creó una coraza a si mismo, para poder seguir disfrutando de su vida, aunque fuera en otras condiciones, y aunque muchas veces no le gustara su forma de tratar a las chicas que sentían algo por el.
- ¿Y tu que, Luca? - Pregunta Raul.
- Yo bien tío, voy a disfrutar de estas vacaciones, me lo intuyo.
- Este es un cursi. - Afirma Asier para picar a su amigo.
Este no se lo toma a mal, pues sabe los problemas que tuvo Asier, pero si, a el le gusta ser así. Le gusta cuidar a la chica que conquiste su corazón, le gusta pasarlo bien con ella, y sobretodo hacerla reír. Es lo que mas le gusta. Muchas veces había escuchado los típicos comentarios de " eres un gay " por comportarse bien con una chica, pero eso a el le da igual. El sabe que es diferente, y cualquiera de sus amigos también lo saben, y también saben que la chica que logre conquistar su corazón, sera la chica mas feliz del mundo, tanto como para acariciar las nubes con los dedos.

Los chicos llegan a la playa, ponen sus toallas todas juntas, las chicas se tumban en ellas mientras los chicos se van al agua.
- ¿No os bañáis o que? - Pregunta Asier.
- Si, ahora vamos. - Responde Ari algo sonrrojada.
Las chicas se quitan las camisetas y los shorts, y empiezan a meterse poco a poco en el agua. En ese instante, cuando Carolina siente a alguien detrás, Luca.
- ¡Hola! - Dice Luca muy animado.
- ¡Hola Luca! - Contesta Carolina con una gran sonrisa.
Luca le sonríe y en ese instante, da una patada en el agua, y la empapa.
- ¡¿QUE ESTAS HACIENDO LUCA?! ¡QUE FRÍO! - Refunfuña Carolina.
- ¿Frio? Pues eso se te pasará si te metes al agua por completo.
En ese instante, Carolina siente las manos de Luca rodeando su cintura, tiene las manos tan suaves, y la coge con tanta delicadeza como si fuera una muñeca de porcelana. Entonces, cuando ella se sentía en una nube...¡Plof! Al agua, los dos, juntos. Luca siente a Carolina encima suyo cuando están sumergidos, le encanta. Su piel entra en contacto después de varios segundos. Entonces, es Carolina la que coge de la mano a Luca, y tras ese gesto de amabilidad, como le gustaba llamarlo a ella, y salieron a flote. Respiran, se miran. Esta claro que sienten algo el uno por el otro, entonces es Luca quien toma la iniciativa, y con una caricia le aparta el pelo de la cara a Carolina.
- ¿Estas bien? - Pregunta el chico preocupado por si la chica se ha enfadado con el.
- ¿Bien? Estoy estupendamente. - Responde Carolina con una gran sonrisa.
Entonces el chico le mira fijamente a los ojos, es preciosa, ¿Y sus ojos? esos ojos tan inocentes, que esconden tantas heridas del pasado. Le encanta esa chica, se siente libre cuando su piel entra en contacto con la suya, se siente libre cuando ella le sonríe, se siente bien a su lado.
- ¿Que miras? - Le pregunta Carolina mientras ríe.
- A ti, lo perfecta que eres. - Responde Luca, totalmente desvergonzado.
- No creo que lo sea, tu si que lo eres. Gracias por hacerme sentir así. - Responde Carolina, dejándose llevar.
- Creo que te quiero. - Responde algo dudoso Luca. - Y eso me preocupa.
- ¿Te preocupa quererme? A mi, me preocupa quererte.- Afirma Carolina algo triste.
- ¿Puedes creer esto? Yo no. Quiero estar seguro, no quiero fallar como la ultima vez.
- ¿La ultima vez?- Pregunta Carolina algo desentendida.
- Si, mi ex, Alicia. Me hizo la vida imposible, la quise, la quise muchísimo, pero eso no iba a ninguna parte.
- Como Mikel. Jugó conmigo y con mis sentimientos.
-¿Y si nos olvidamos de ellos y nos centramos en nosotros? - Pregunta Luca.
- Es lo mejor, no voy a dudar. Esta vez me toca a mi ser feliz. - Responde Carolina.
Los chicos se miran durante unos segundos, uno a otro. Están tan tranquilos así, no cambiarían nada del mundo por esos segundos juntos.



2 comentarios:

  1. ¡Me encanta! Sigue así, es una historia muy buena ^^ Un beso!!

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  2. ¡Me emcanta! Sigue asi tia, que lo haces muy bien
    Me esta enganxando la historia :)
    Capitulo pronto,por fis :)
    Un beso

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